viernes, 20 de noviembre de 2009

El español medio

Progresa adecuadamente. (3)


A eso nos ha llevado la izquierda, con su negativa a reconocer que la primcipal función de la enseñanza ha de ser la transmisión del conocimiento; con su rechazo de la memoria, la autoridad, el mérito y el esfuerzo; con su apología del peterpanismo, y con su defensa de la igualdad como valor y aspiración supremos, igualdad a la que todos estamos sujetos y ante la que nada valen ni la libertad ni la excelencia. ¡Cuánta razón tenía Cándido en su última Tercera en ABC cuando reivindicaba la necesidad de la jerarquía -eso es, de la autoridad- con el argumento de que la alternativa a las imprescindibles graduaciones jerárquicas no es la igualdad, sino la tiranía, el imperio de la fuerza bruta! Pero no ha sido sólo la izquierda. El nacionalismo también ha colaborado lo suyo. Y esto del nacionalismo entiéndelo, por favor, no como algo privativo de los vascos y los catalanes -y, si tanto me apuras, de los gallegos-, sino como algo mucho más hondo y difuso. En definitiva, entiéndelo como un saco enorme donde caben también os regionalismos más burdos y los localismos más groseros. Y es que la LOGSE, entre otras muchas barbaridades, permitía asimismo que la definición de la mitad de los contenidos fuera competencia de las comunidades autónomas.

España, una nueva historia. (67)


La conquista de Tenotchtitlán por Cortés se dibuja como un relato paralelo a la historia de España del siglo XVI. Si me vuelvo para abarcarla de una sola mirada, apoyado en los documentados estudios de R.C. Padden, W.H. Prescot y Hugh Thomas, se me antoja extrañamente corta y llena de enigmas. En menos de dos años Cortés y sus hombres llevaron a cabo una brillante conquista militar de un imperio de dos millones de personas, pero también la aniquilación de las poblaciones indígenas, la destrucción de la agricultura local y la exportación, inadvertidamente, de la viruela, el sarampión, la gripe y otras enfermedades. La guerra y las epidemias acabaron con centenares de miles de psersonas en unos cuantos meses.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Un buen político debe saber sacar punta a cualquier asunto

El buen político siempre debe estar ojo avizor

España, una nueva historia. (66)


Carlos comprobó las resistencias a medida que iba siendo coronado rey, primero en Castilla, luego en Aragón, finalmente en Cataluña. Su discurso en Barcelona (en catalán) le permite entender perfectamente el lugar en el mundo que busca ocupar. Mientras lo pronunciaba, la audiencia de las cortes y los magnates del país, eclesiásticos y civiles, se percataron de que sus palabras, equilibradas, y en ocasiones poéticas, ignoraban por completo la sensibilidad catalana. Anunciaba que el liderazgo iba a pasar a manos de una generación nueva, orientada hacia los asuntos internacionales, y pedía que prestasen atención a los problemas del mundo, abandonando el dorado aislamiento en el que parecían vivir a comienzos del siglo XVI. Presentaba el peligro berberisco y turco desde una perspectiva nada edulcorada, lo definía como un conflicto mediterráneo por la libertad de comercio cuya resolución estaba en manos de los catalanes, que con su propio sacrificio podían influir en el curso de los acontecimientos. La monarquía de Carlos V quería cambiar el rumbo de la historia europea, pero no conseguía crear las complicidades necesarias entre castellanos y catalanes para forjar un país al que llamar España.

Santa Coloma de Gramanet: un gobierno al margen de la ciudadanía

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Al servicio del ciudadano

España, una nueva historia. (65)


La muerte de Felipe I desencadenó una anarquía que estuvo a punto de convertirse en una nueva guerra civil en Castilla, mientras que Fernando destituía al Gran Capitán, dejando Nápoles en manos e sus hombres de confianza, primero de su hijo natural, el conde de Ribagorza, más adelante en las de Ramón de Cardona-Anglesola, al que los rumores también hacían hijo natural del rey. Catalanes en los puestos claves, mientras que Gonzalo debía contentarse con el cargo de alguacil de Loja, cargo que por cierto le concedió la reina Juana, su máxima valedora en etos años de infortunio. Y sobre Juana se centraba toda la atención. ¿Estaba loca? ¿Qué indujo a Fernando el Católico a recluirla en Tordesillas, casi de por vida? Se trataba de un sacrifcio en bien de la patria, o por mejor decir, del Estado dinástico español que volvía a ser posible.

El perro es el mejor amigo del hombre...y si llegas de Afganistán o Irak mucho más.

















Visualización de la decadencia de los imperios marítimos

Interesante experimento visual sobre la decadencia de los 4 grandes imperios marítimos (británico, portugués, español y francés) entre los siglos XIX y XX teniendo en cuenta su extensión geográfica.

España, una nueva historia. (64)


Felipe de Habsburgo se hizo proclamar rey de Castilla, en razón de que su esposa Juana era la legítima heredera de Isabel la Católica. Momento de suspensión absoluta en esa etapa extrañísima de la historia de España que va de noviembre de 1504 a la primavera de 1507. Mientras el flamante Felipe I hacía realidad uno de sus más profundos deseos, su suegro Fernando el Católico, junto a su nueva esposa, Germana de Foix, reunía una poderosa flota al frente de la cual estaban los principales nobles catalanes del momento: los Cardona-Anglesola y los Requesens. Se trataba de fingir que nada iba a cambiar el Estado dinástico forjado en los años anteriores, aunque los barcos de guerra se dirigieron a Nápoles con el objetivo de eliminar al virrey Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, al cabo, un noble andaluz pese a llevar sangre de los Enríquez, la familia materna del rey.