martes, 6 de noviembre de 2007

El tren de la bruja

Os dejo estas lineas que firma Joan Barril.

Los nombres de lugares, los topónimos, tienen un origen. La calle de la Fuente indica que por ahí había una fuente. la calle de la Bomba sugiere tal vez el estallido de un artefacto o tal vez el ingenio que permitía traer agua a los pisos superiores. Ahora que estamos en obras permanentes sugiero que se cambien los nombres de las estaciones de Cercanías. La estación de Bellvitge sería la estación del Socavón. La estación de Gavá sería Transbordo. La autovía de Castelldefels se convertiría en la Autovía de las Dos Horas. Y la estación de Sants pasaría a denominarse Morlán-Central. Y en las cafeterías solo se servirían para desayunar unas deliciosas Magdalenas Álvarez. O nos reímos de nosotros mismos o el tren va a acabar con nosotros a fuerza de paciencia y de poner la otra mejilla.

Desconocimiento mutuo

De C´s se ha dicho que somos de extrema derecha, de extrema izquierda, españolistas, pagados por las FAES, pagados por CIU y muchas cosas más. El desconocimiento y las malas intenciones se van corrigiendo...Es cuestión de tiempo y de trabajar bien. Cuando hablamos de lo que no conocemos caemos en los tópicos, en lo creible o en lo que nos gustaría que fuese. Os voy a poner un video que es todo un clásico. Un trozo de un capítulo de MacGyver donde "el manitas" lucha contra unos vascos la mar de estrafalarios. Desde el capítulo del Equipo A donde salía Ana Obgregón que no había alucinado tanto.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Bermejo compara

El Ministro Bermejo en una intervención televisiva ha comparado las reuniones con ETA con ayudar a un borracho. La cosa podría tener gracia pero es que este señor es Ministro de Justicia. Mañana celebramos la castañada pero lo que parece es que alguien ha cogido un buena castaña (me refiero al borracho de la comparación).

Ciutadans: partido nacional

Muchos nos preguntan la razón de que seamos un partido nacional. La regeneración de la clase política debe ser a nivel nacional (España). El video que vais a ver no es el de un capítulo de "Yo soy Bea". Se llama Isabel Teruel y era portavoz de la consejería de Educación del Gobierno de Aragón. He dicho...Era...¿Por qué será?

Z de Zercanías

Hace un año

El pasado 1 de Noviembre se cumplió un año de nuestra llegada al Parlament. Sólo es el primer año de la larga historia de C´s en la política activa. El primer año de la revolución pacífica...

No basta con paños calientes

01 noviembre 2007, Opinión, La Vanguardia, Francesc de Carreras

Hay momentos históricos en los cuales las crisis hacen reaccionar a un país, a una sociedad. Son crisis que sirven para cambiar de modelo: reconocer las culpas y rectificar en aquello que es necesario.

Probablemente, la triste historia española en el siglo XX hasta la muerte de Franco es el resultado de no aprovechar las crisis de 1898 para regenerar la vida política, tal como demandaban los sectores emergentes más dinámicos de la época: ciertas burguesías industriales, el naciente movimiento obrero y buena parte del mundo intelectual. Se desaprovechó una gran ocasión y luego se pagó muy caro.

También en otros países algunos momentos de crisis han sido determinantes para encauzar el futuro. La crisis de 1929 en Estados Unidos fue aprovechada por la generación del new deal, encabezada por Roosevelt, para crear la potente nación que hoy conocemos. El desastre alemán de entreguerras, que acabó en el nazismo y en la guerra mundial, sirvió para que Alemania diera un giro político, económico y cultural de 180 grados y pasara a construir una sociedad que en nada se parecía al pasado. De las grandes crisis hay que aprender para rectificar estrategias, para emprender rumbos nuevos: no se solucionan con paños calientes.

La crisis que se percibe en Catalunya estos días, estos meses o estos años, no tiene la épica de las anteriormente mencionadas: afortunadamente no hay guerras, ni dictaduras, ni debacles económicas. Se trata, qué duda cabe, de una crisis menor, a una escala obviamente muy distinta. Sin embargo, es una crisis significativa que pone en cuestión las líneas principales de la política de la Generalitat por lo menos desde 1980, desde el primer gobierno Pujol. Reducirla a un problema de socavones en las obras del AVE o a retrasos en los trenes de cercanías y proponer como solución a todo ello la dimisión de la ministra de Fomento sería banalizarla y, por tanto, desaprovechar las lecciones que de ella podemos y debemos aprender.

En efecto, la magnitud de la crisis de estos días y el caos general que empezó a principios del verano con el gran apagón sólo puede comprenderse si se enmarca dentro de un ciclo histórico más amplio que arranca de la transición. Este periodo ha estado determinado por un consenso básico entre la clase política y la sociedad civil según el cual el objetivo prioritario de la Generalitat, gobernara quien gobernase, debía ser construir Catalunya como si fuera una nación-Estado, no como una comunidad autónoma que forma parte de un Estado. Obviamente, esto es muy caro, tanto en recursos económicos como en energías políticas. Pero a ello se están dedicando infatigablemente, desde hace treinta años, nuestros políticos, de derechas y de izquierdas. Recordemos la célebre frase de Cambó cuando le preguntaron si era monárquico o republicano. "¿Monarquía? ¿República? ¡Catalunya!", respondió. "¿Derechas? ¿Izquierdas? ¡Catalunya!", responden ahora los políticos de uno u otro signo. En el fondo, todos - o casi- parecen pertenecer al mismo partido.

Tanta verborrea vacía, tan calculada ambigüedad con la simple finalidad de ganar elecciones y estar en el poder, a la larga se paga y se paga caro. Lo estamos pagando, desde hace tiempo. Lo que se gasta en una cosa no puede gastarse en otra. El tiempo empleado en dedicarse a ciertas actividades impide dedicarlo a las demás. Un dato: en ocho años, mientras en Madrid se construían 110 kilómetros de metro suburbano, en Barcelona se construían 10. Me dirán que Madrid fue favorecida por el Estado; pues no, las condiciones de financiación eran las mismas. Lo que era distinto, en cambio, era la voluntad. Allí estaban empeñados en construir un metro, aquí lo están en construir una nación.

Me dirán también algunos: ¿pero si la competencia en la construcción del AVE es del Estado y no de la Generalitat? De acuerdo, ello es así. Ahora bien, ¿cuántos impedimentos han puesto la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y otros ayuntamientos del entorno metropolitano, para aprobar finalmente el trazado del AVE? Si no fuera por estas trabas, al final mal resueltas como puede comprobarse estos días, la construcción ya estaría acabada hace tiempo.

Es más, ¿por qué no se ha hecho todavía el llamado "cuarto cinturón"?, ¿por qué no se ha construido una autovía por la costa catalana paralela a la de peaje?, ¿por qué el Eix Transversal, la gran obra pública de la Generalitat, se construyó con sólo un carril por banda?, ¿por qué se impide que el Estado lleve a cabo la interconexión eléctrica con Francia?, ¿por qué la autovía Barcelona-Terrassa sólo ha aumentado un carril desde la época de Franco cuando el tráfico se ha multiplicado por diez no habiéndose mejorado sustancialmente las líneas de ferrocarril? Y los interrogantes, como se sabe, podrían seguir indefinidamente.

"Fets, no paraules". El eslogan de Montilla en las últimas elecciones estaba bien, incluso muy bien. Lo que sucede es que su Gobierno no lo cumple: los "hechos" que deberían poner los suyos están a la vista y lo único que retumba en nuestros oídos son las "palabras", las muchas palabras que pone ERC. Si en vez de construir una nación construyéramos algunas estaciones de metro, unas cuantas autovías y se mejorara la enseñanza pública, algunos ya nos conformaríamos. Pero me temo que ello no sucederá: la crisis se querrá solucionar con simples paños calientes.



F. DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

Dedicado a TV3

Un video dedicado a todos los periodistas de TV3 que decidieron que Sergi Xavier, el violento catalán. Era en realidad un maligno español llamado Sergio Javier.

sábado, 3 de noviembre de 2007

L´H sigue escribiendo

Carta de un lector de el Periódico. Se llama Raúl del Pozo y es de L´Hospitalet de Llobregat.

Visita de Zapatero.
Aún resultará que los catalanes, y especialmente los usuarios de Renfe, hemos de estar agradecidos porque Zapatero vino el domingo pasado a dar una vuelta por Bellvitge. Está muy equivocado si cree que con esta visita estaremos más tranquilos. Lo que queremos los que cada día cogemos el tren es saber cuándo se normalizará el servicio. Nadie se moja: ni el señor Morlán, ni la señora Álvarez, ni ninguno de los señores Nadal, ni el señor Montilla; quizá porque precisamente todos son del mismo partido, que es el que lo controla todo. Solo nos dicen que debemos tener paciencia y se dedican a destacar el civismo de los usuarios. Efectivamente, somos muy cívicos, pero la paciencia se nos está agotando, y más cuando tenemos la sensación de que no se toman en serio el problema.

Verdades como puños

Os dejo un resumen de lo que dijo Félix de Azúa, el pasado lunes en Tribuna Barcelona.

"Me pregunto si Fráncfort no ha sido una nueva forma de tomar conciencia de la situación real de Catalunya". Ese es precisamente el problema, según Félix de Azúa. Afirmó que una vez más no se ha reflejado que la sociedad catalana "es tercamente bilingüe", que se ha "idealizado una sociedad que no existe" y que se ha insistido en hacer "del idioma el elemento de identidad primordial". Hasta el punto de considerar "ciudadanos de segunda" a los escritores en castellano. O en otros términos: hacer que se sientan como Alonso en McLaren.
En opinión de Azúa. Catalunya vive constantemente una situación. "trágica y agónica" porque sus élites "desearían que el catalán fuese la lengua exclusiva y que los catalanes lean libros en catalán, pero los catalanes no quieren". Esta tensión , planteó el catedrático y escitor, solo tiene dos salidas. Que el nacionalismo acepte la Catalunya real o que exija abiertamente la independencia, paso que, en su opinión, "es inevitable". Y que, una vez planteado seriamente, resolvería la permanente ambigüedad del nacionalismo pero desencadenaría "energías incontrolables" -como las amenazas de muerte que dijo haber recibido- y obligaría a responder a una gran pregunta: "¿Qué hacemos con la gente?".

Metro Pubilla Casas

Hoy hablaré del Metro que cojo un mínimo de cuatro veces al día. Por cierto la rotulación pone "Cases" y no lo entiendo Casas era un señor "y se llamaba Casas en L´Hospitalet y en la China popular". O han pedido permiso a sus descendientes o algún indocumentado pensó en su día que "las Casas de la Pubilla" eran unas viviendas.
Hoy hablaré de esta estación de Metro porque estará en obras 9 meses. Una estación inaugurada en 1.973 y que es usada por una media de 30.000 personas al día. TMB, asegura que las obras se llevarán a cabo sin alterar el funcionamiento normal del metro y con escasa incidencia en los usuarios. Pongamos que me lo creo, ahora mismo el hacinamiento es total y la sensación de ser una sardina en lata, es diaria. Os dejo un video, la estación es de la India pero me he sentido muy identificado, y durante 9 meses aún más.

jueves, 1 de noviembre de 2007